El primer integrante de una nueva familia de prototipos es un roadster eléctrico. Tiene la capacidad de transformarse con solo apretar un botón. 

Audi Skysphere es el nombre del vehículo de dos puertas con propulsión eléctrica cuyas líneas conducen al diseño del futuro de la marca de los cuatro anillos. Con este prototipo Audi presenta su visión del diseño y tecnologías innovadoras. En esta ocasión, en Tiempo Libre Guzman invitamos a ponerse el cinturón de seguridad para hacer un viaje al futuro.

El prototipo expone la manera en la que la marca está redefiniendo a los autos. Skysphere se desarrolló bajo el claro objetivo de ofrecer experiencias cautivadoras y de una calidad de excelencia. Su diseño se basó en dos experiencias de conducción: la que transmiten un “Gran Turismo” GT y uno deportivo. Para lograr esto tiene una característica técnica peculiar: una distancia entre ejes variable.

Audi Skysphere puede agrandarse o achicarse según lo requiera quien maneja. Gracias a los motores eléctricos y un sofisticado mecanismo, con componentes de la carrocería y el chasis que se deslizan unos dentro de otros. Lo cual permite modificar la distancia entre ejes y la longitud exterior del auto en 250 milímetros. Al mismo tiempo la distancia al suelo se ajusta en 10 milímetros, para mejorar el confort y el comportamiento dinámico.

Con solo accionar un botón, quien maneja puede elegir su propia experiencia. Por un lado, conducir un e-roadster de 4,94 metros de largo en modo “Sport” con una distancia entre ejes reducida, beneficiándose de la agilidad que otorga la dirección en el eje trasero. O dejarse llevar por el modo de conducción autónoma “Gran Turismo”, con 5,19 metros disfrutando del cielo como techo, del máximo espacio y de los servicios que ofrece el completo ecosistema digital integrado. 

En este segundo modo tanto el volante como los pedales se desplazan hasta quedar ocultos, lo cual abre un abanico de posibilidades completamente nuevo para un descapotable deportivo. En el interior las inserciones de madera son ecológicas, se trata de madera de eucalipto cultivada de manera responsable. Los asientos futuristas están tapizados en microfibra en tono gris azulado.

Otra característica distintiva es que el motor eléctrico está en la parte trasera y se encarga de suministrar la potencia a las ruedas de este eje. Con una potencia de 632 CV y un par máximo de 750 Nm, el roadster, que apenas pesa alrededor de 1.800 kg, acelera de 0 a 100 km/h en solo 4 segundos. También gracias a la distribución del peso con el 60% en el eje trasero motriz, se asegura una excelente tracción. Los módulos de la batería están situados principalmente detrás del habitáculo, una configuración ideal para el centro de gravedad y la dinámica del vehículo.

El resto de módulos se ubican entre los asientos, en el túnel central del habitáculo del Skysphere, una posición que también favorece el dinamismo. La capacidad de la batería es de más de 80 kWh, lo que permite una autonomía de más de 500 kilómetros utilizando el programa GT. 

El prototipo rinde culto al modelo clásico sin quedarse únicamente en una reinterpretación retro. Después de todo, aparte de sus dimensiones son las líneas las que marcan la diferencia. Con los prominentes guardabarros característicos de la marca, el Skysphere acentúa su ancho y aporta dinámica. Visto de lado las proporciones son impresionantes, con un capot largo y, sobre todo, una imponente delantera. La parte trasera, combina elementos de un speedster y un shooting brake, con una gran superficie acristalada que sigue un diseño tradicional. 

En la parte frontal aunque ya no hace las veces de rejilla de ventilación para el radiador, se destacan: la típica parrilla Singleframe de la marca y el emblema iluminado de los cuatro anillos con un diseño tridimensional. Toda la parrilla y las superficies adyacentes laterales están diseñadas con elementos LED blancos que actúan como efectos visuales, tanto en sus funciones como a las secuencias que tienen lugar cuando el vehículo se abre y se cierra. Los espejos retrovisores clásicos se sustituyen por piezas aerodinámicas que en su interior cuentan con cámaras que evidencian lo que sucede detrás. 

La parte trasera también está dominada por una superficie LED controlada digitalmente que se extiende a lo ancho del vehículo, mientras el resto de la superficie cuenta con innumerables LED rojos. Cuando se encienden y apagan los grupos ópticos traseros, los reflejos crean efectos dinámicos de iluminación y sombras. Al modificar la distancia entre ejes y, por lo tanto, el modo de funcionamiento de GT a Sport, también cambia la firma lumínica.

Audi Skysphere, Audi Grandsphere y, a partir de 2022, Audi Urbansphere son los tres concept cars con los que la marca de los cuatro anillos demuestra su visión del futuro.

Estos prototipos presentan un nuevo diseño que, en última instancia, reinterpreta el interior como el centro del vehículo y deja de subordinar la experiencia del pasajero a la tecnología. Esto se refleja en la configuración variable del habitáculo, la desaparición de los mandos y el espacio disponible. 

Sus creadores no lo pensaron para que esté en la calle, o al menos no por el momento. Pero sí servirá para explorar nuevas formas creativas de tecnología, habitabilidad y mecánica. De este modo, un vehículo como el Audi Skysphere concept en pocos años se convertirá en una plataforma de experiencias que ampliarán los horizontes más allá de la función de conducir.

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